lunes, 20 de octubre de 2008

HERMANOS MAIDANA EN SURFTRIP

Sábado 18 de Octubre. 7 A.M.
Mientras el país entero dormía, o bien deslizaba sobre minúsculas y anémicas ondulaciones, los hermanos Carlos y Amilcar maidana, disfrutaban de una mañana de sol y olas en


Amílcar golpeando con agresividad, fuerza y destreza sin par. Al fondo, el monte de




Dos inmensos ejemplares de ballena franca austral mostrando la cola. Dos horas después, ambos cetáceos yacían sin vida en la arena. Carlos y Amílcar lograron cazarlas valiéndose tan solo de palos, piedras y una valentía sin igual.

- Francamente estuvo muy lindo. -Dijo Amilcar al salir del agua, pasadito el mediodía.
- Sí, muy lindo. -Apoyó su hermano Carlos.- Lástima que las mejores me las llevé yo.
- Vos? -Retrucó Amílcar, al tiempo que se agachaba y tomaba un puñado de arena.
- Si yo.
- Vos, gordo puto?
Amílcar movió la cabeza de un lado a otro y, en el preciso instante en que su hermano se distrajo, le arrojó la arena a los ojos con toda su fuerza. Carlos se dobló sobre sí mismo y lanzó un alarido desgarrador:
- Chupap.... - pero el insulto fue interrumpido por un nuevo aluvión de arena. Una bomba directa al paladar.
- Las mejores las surfié yo. -Sentenció luego del ataque. Se dio media vuelta y arrancó a caminar rumbo al auto.
Pero Carlos no pensaba dejarlo ir así como así. Entonces, escupiendo arena, tomó del suelo un sorete fresco de perro y se lo arrojó a su hermano por la cabeza. La caca, media blanda por el sol, se adhirió a los rulos de Amílcar como si fuese una bola de cascola marrón.
Apenas un trozo logró desprenderse de la mollera y se deslizó lentamente por el parietal derecho hasta detener su marcha en la oreja.
Amílcar giró sobre sí mismo dispuesto a lanzarse sobre su hermano y cagarlo a palos. Pero el olor a mierda era tan desagradable y la caca pegada en la cabeza le generaba una sensación tan inmunda que Amílcar no pudo tolerar. Entonces abrió la boca y chivó como un adolescente borracho en una fiesta de quince. De su estómago manó, con la potencia de una fuente de plaza, cachos de chorizo, sardinas sin masticar, puntas ingeridas la noche anterior momentos antes de atravesar el Canelón, grisines, confituras y restos de milanesa en dos panes.
La masa hedionda cayó de lleno sobre Carlos. Pero por suerte, el más gordo de los hermanos Maidana llevaba puesto su Flesh sellado y ni una sola gota del vómito alcanzó a tocarle la piel. Pero Amílcar volvió a vomitar y esta vez el deshecho estomacal impactó de bomba contra la feis de Carlitos.
Creanmen, radioescuchas, yo estaba ahí y no podía creer lo que estaba ocurriendo.
NO puedo seguir con el relato porque me quiebro, fue una situación muy violenta entre hermanos que no quisiera volver a presenciar. los dejo en la mejor compañía, Sepan olvidar los males y recordar los bienes. Les mando un afectuoso saludo para ustedes y sus seres más queridos, desde aquí, desde el 44,80 FM, la radio del surf.
Chau chicos, chau.
gracias por estar siempre ahi, del otro lado del cristal. Donde la luz ilumina con más fuerza. Donde el color ahuyenta el miedo y la noche pierde ante la bondad del nuevo día.
Gracias, hasta pronto.